Estación La Concordia, estética Belle Epoque y funcionalidad actual

La Estación de La Concordia lleva casi siglo y cuarto convertida en uno de los centros neurálgicos de la villa. No solo es un espacio a través del que viajeros llegan a Bilbao o se embarcan en viajes, también es a día de hoy  un lugar en el que el arte y los actos sociales tienen cabida, en una ubicación céntrica, con unas vistas espectaculares sobre la ría y hacia la zona más histórica de la ciudad. Y todo rodeado de un aura y unos detalles artísticos y arquitectónicos capaces de trasladarte con la imaginación a la Belle Epoque. Si tienes pensado viajar a Bilbao, es un lugar más que recomendable para visitar.

Estación La Concordia, estética Belle Epoque y funcionalidad actual, un espacio a conocer al visitar Bilbao.

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Qué es la Estación La Concordia y qué tiene de especial para el turista y el viajero que llega a Bilbao.

Para todo viajero las estaciones son más que lugares de paso, y si tienen tanto encanto como la Estación La Concordia, es muy fácil sentir que se está en un lugar muy especial que a lo largo de las décadas ha sido testigo de miles de historias de quienes han llegado o marchado de la ciudad desde sus andenes. También es un lugar para los apasionados de la historia, para quienes buscan la belleza y para quienes esperan hacer las fotografías más impresionantes, curiosas e impactantes de las ciudades que visitan.

La Estación la Concordia es en la actualidad una estación de tren que une Bilbao con otras ciudades del norte de España como Santander, algunas líneas de cercanía y parada de algunos de los trenes turísticos de Renfe como el Tren de la Robla o el Transcantábrico. Actualmente está unida a la cercana Estación Indalecio Prieto y cuenta con cafetería y tiendas.

Desde la Estación La Concordia, la vistas a la ría, al imponente Teatro Arriaga y al Casco Histórico bilbaíno son impresionantes. Pero también la propia estación lo es, con su diseño modernista y los curiosos detalles que jalonan su fachada. Precisamente las vistas desde ella y la belleza de su fachada histórica son las que cada año se convierten en protagonistas de cientos de fotografías de bilbaínos y visitantes que disfrutan descubriendo cada detalle especial de Bilbao.

Estación La Concordia, de la Belle Epoque hasta nuestros días.

Aunque empezó a dar servicio en 1898 para cubrir la línea Bilbao Santander, el edificio y su icónica fachada no se inauguraron hasta 1902. El proyecto de ingeniería recayó en Valentín Gorbeña Ayarragaray, famoso por su participación en la creación del funicular de las cataratas del Niágara. Y la solución arquitectónica en el arquitecto Severino Achúcarro, quien también diseñó edificios tan conocidos como la actual biblioteca de Bidebarrieta en las 7 calles bilbaínas o el Casino de Bermeo.

Enamorado del Arte Nouveau, el modernismo y el arte francés, diseñó una fachada que aún hoy atrae las miradas, protagoniza fotografías y ha aparecido como localización en películas como Gernika.

Durante décadas ha sido un lugar de paso pero también un punto de referencia de la ciudad. De su emblemática fachada destacan su gran  rosetón y su elegante tímpano semicircular. Con sus detalles de hierro pintado,  vidrio cromado y cuerpo de sillería lleva más de un siglo atrayendo las miradas de bilbaínos y visitantes. Su reloj, que recuerda a otras estaciones de ciudades europeas como Berlín o Londres, ha marcado las horas durante décadas.  Merece la pena atender a cada detalle, tanto de esta como del interior de la estación.

A lo largo de sus casi 120 años de vida ha sido objeto de varias reformas para dar nuevas soluciones a las demandas de los usuarios y para adaptarse a los nuevos tiempos y cambios en la movilidad. Desafortunadamente en algunas se perdieron elementos importantes como el mural modernista de Daniel Zuloaga que desapareció en los años ´70. Y actualmente es una estación adaptada para la buena movilidad del viajero.

Por qué ver la Estación La Concordia al visitar Bilbao.

Si eres amante de la fotografía, la historia, el arte o la arquitectura te va a encantar. También si planeas viajar a Bilbao y te gusta descubrir la belleza fijándote en lo que para otros pasa desapercibido, ya que vas a encontrar tanto dentro como fuera de ella mucho que contemplar y fotografiar. Una vez traspasada su entrada, en el vestíbulo y en los andenes vas a encontrar columnas y vigas de hierro que  llaman la atención. Sus piezas de fundición en capiteles y arquerías hacen que merezca la pena elevar la mirada y contemplarlo paso a paso.

Las vistas desde la estación hacia la ría de Bilbao son sencillamente espectaculares. La propia ría, el popular Teatro Arriaga, el Arenal bilbaíno e incluso las siete calles del Casco Viejo se pueden contemplar desde ahí.  Sea un reluciente día soleado o la lluvia le confiera un aura de misterio, la zona se convierte en un mirador excepcional desde el que descubrir una imagen de Bilbao que retrotrae al pasado y que tiene mucho de literaria y cinéfila.

Si te encanta descubrir lugares en los que espolear tu imaginación, no puedes perderte estas vistas al visitar Bilbao, ya que es un espacio inspirador. Además, actualmente cuenta con una cafetería acogedora, y tiendas y en ella se celebran algunos actos sociales y exposiciones artísticas que pueden ser de tu interés. Para el futuro se proyecta que albergue restaurantes y se convierta en un lugar diferente una vez llegue el AVE a Bilbao, aunque se buscará que mantenga su encanto. Mientras tanto, si viajas a Bilbao, no pierdas la oportunidad de conocerlo tal y como es hoy en día.

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